
TEOTZIN
Reiki Tolteca
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Ometeotl, armonía dual
Todo trabajo de armonización, de equilibrio, de restauración, de sanación, deberá comenzar con Ometeotl, armonía dual. Esta imposición de manos tiene como objeto la integración entre ambos hemisferios del cerebro (símbolo de Ometeotl en la dimensión corporal de acuerdo a Villalobos V.), la armonía energética de ambos polos psicobiológicos y su equilibrio. Se pretende la armonía entre el pensar y el intuir, el equilibrio de las dos instancias energéticas varias de todo ser.
Es esta, también una posición excelente para meditar.
Ometeotl, armonía dual a uno mismo
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AVISO IMPORTANTE
Informaremos oportunamente de la segunda reunión del consejo Teotzin Reiki Tolteca 2012.
Cursos de los cuatro niveles de TEOTZIN, REIKI TOLTECA.
Informes e incripciones: reikitolteca@axtel.net y al teléfono (55) 5339 5245. México, D.F.
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TESTIMONIOS
Estimado Señor Fernando. Aprecio su pronta respuesta. Concerniente a lo de si me gustaría organizar un curso en Chicago, mi respuesta es si. Le agradecería que me mandase la información y los detalles para poder hacer posible un curso intensivo de Reiki Tolteca. Muchas Gracias, seria un gran honor para mi.
René Meza, Chicago, USA
Por favor, en cuanto te sea posible, envíame datos, costos y particulares para organizar los seminarios Reiki Tolteca. Tengo espacios en medios y maneras de difusión importante. Estoy muy interesada.
Doris Rodríguez (SE&PD, manager), Puerto Rico
Fernando. Cuenta con mi apoyo, esta nueva orientación a las energías antiguas y que entren a la familia universal de reiki es muy importante por las energías de empuje de México para el mundo en estos tiempos. Te invito que formes parte de la organización de líderes de la salud alternativa, saludos.
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| Los primeros maestros reiki mexicanos |

Un sueño extraordinario
La madrugada del día 18 de septiembre de 1994 tuve un sueño extraordinario. Acostumbrado, en mi calidad de estudioso de los fenómenos psíquicos, a otorgar un valor y un sentido prominente a los sueños, no pude sustraerme de interpretarlo y, posteriormente, guiado por el maravilloso principio de la sincronicidad, llevarlo hasta sus últimas consecuencias. Este sueño que de por sí se manifestó rico en símbolos arquetípicos, fue el siguiente:
Un oriental me regala una cobija
Al llegar a una casa que desconozco pero que identifico como mía, dejo la cobija en el piso de tierra, comienzo a extenderla y descubro con mucho asombro que sobre la tela están prendidos muchos dijes de oro en formas de templos, dioses orientales, estatuas y –curiosamente- símbolos prehispánicos. De entre ellos tomo un quetzal que me causa especial sentimiento porque en la parte superior tiene escrito mi nombre. Posteriormente llego hasta las puertas de un maestro de la curación al que le entrego todas las figuras de oro y también la cobija porque de alguna manera sé que le pertenecen. El maestro me mira enojado y pregunta que cómo es que llegó esto a mí. No acierto a contestar, solamente guardo silencio. Entonces su gesto grave desaparece, ríe y dice: “Hay, por todos lados, muchas personas que desde hace tiempo trabajan conmigo y cuando se marchan, al anochecer, se llevan una cobija como esta que me traes para dar calor a los necesitados de energía, pero ahí dentro llevan escondidos los símbolos de oro para enriquecerse mezquinamente. Así, estos curanderos, a la luz del día parecen piadosos pero, en realidad, son bandidos. ¿Y sabes una cosa? Estos dijes son de oro, pero no es oro del mundo, no es oro que viene de las entrañas de la tierra, es el hilo dorado de la misericordia de los Budas... procurad que nadie se quede sin un símbolo en el corazón”.
Al despertar, escribí el sueño de inmediato.
Lo leí varias veces con un sentimiento extraño que me hacía intuir que eso bien podría ser un mensaje. Como antecedente he de decir que, en la ciudad de Los Angeles, California, en donde radiqué por varios años, había yo estudiado con Rashid Hassan, quien me acercó a la metafísica, la meditación, el conocimiento profundo de los chakras, la lectura del aura, el sentido trascendental de la hipnosis y la sanación con las manos, además de mi experiencia clínica como psicólogo que cada vez más me encaminaba hacia el sentido transpersonal. Esa mañana llegué a mis oficinas con la mente confusa. Aquel sueño aún seguía dándome vueltas en la cabeza. No bien había dejado mi portafolios en el escritorio cuando sonó el timbre del teléfono, era Susana Pulido, gran amiga mía, que llamaba para pedir mi opinión acerca de un problema por el que atravesaba. Susana tiene el don de conversar de diez temas a la vez. Así, entre otros tópicos, salió su frustración por no haber, en esas fechas, conseguido su diploma que la acreditaría como master en Reiki. Había cursado el primero y segundo niveles pero, por lo costoso del curso definitivo –diez mil dólares- sentía que quizá nunca sería maestra en la disciplina que, según me refirió, era lo más importante de su vida. Me hizo saber que no era la única que tenía ese sentimiento, que había por ahí dos o tres conocidos suyos que atravesaban por la misma situación y que habían planeado alguna vez reunir entre todos la cantidad para que uno de ellos obtuviese el tan anhelado diploma y posteriormente harían lo mismo con los demás hasta que al cabo del tiempo no quedara nadie, entre ellos, de realizarse como maestro Reiki, plan que bien podría prolongarse varios años de llegar a buen término. El primero que recibiera aquel reconocimiento sería el primer maestro Reiki mexicano. Súbitamente me vino a la mente el sueño y lo único que se ocurrió decir fue: Déjame ver qué puedo hacer para que pronto obtengas tu diploma de maestra.
Cuando colgué el auricular estuve caminando de un lado para otro durante algunos minutos
Todo parecía indicar que mi alma aventurera estaba a punto de enfrascarse en una misión quijotesca. Volví al teléfono, esta vez para marcar el número de Magda Nuñez, colombiana-estadounidense, a quien le guardo especial cariño, que residía en California y que, a la postre, ya tenía el diploma de Reiki master. A Magda le conté mi sueño, la conversación que tuviera minutos antes con Susana, y ella, sensible y receptiva intuyó lo que quería proponerle. “¡No! -Fue su primera respuesta-. Alegó que la tradición se venía respetando desde siempre y que los diez mil dólares significaban algo más que un costo por el curso, era la conciencia y el ardor que el discípulo aspirante debería demostrar con ello y que mi pretensión absurda de otorgar los niveles tercero y cuarto a cambio de donativos voluntarios era inadmisible. Debo aclarar que, conociéndola, la maestra Magda era sincera en cuanto a su postura respecto de la tradición, el dinero en sí no le ha significado más allá que un medio para los fines meramente utilitarios. Sabedor de esto, aquel día le marqué dos veces más recibiendo todas las veces la misma respuesta. Volví a llamarle temprano al día siguiente. Entonces Magda me adelantó que recién había recibido una invitación para que ella participara en una caminata ceremonial azteca en la ciudad de México –nuevamente aparecía una señal de mis ancestros-, misma que sería el 22 de noviembre, fecha que tentativamente le había propuesto para el proyecto Reiki. A la siguiente semana ella coincidió conmigo en que las señales eran muy claras para cerrar los ojos. Aunque no accedió, su mente comenzaba a abrirse a la posibilidad. Entretanto, con la ayuda de Susana, el original grupo de tres o cuatro personas que eventualmente recibirían el grado de maestro se había más que duplicado. Fue así que cuando días después la maestra Magda, con reticencias y condiciones, consideró la posibilidad de venir a enseñar a México, detuvo nuevamente el proyecto porque ‘trabajar con diez personas es una locura, Fernando -dijo-, cuando mucho puedo aceptar tres... los tres más avanzados... esto no es un juego’. Tenía razón. Aún así decidí llevar esta especie de misión hasta sus últimas consecuencias. Finalmente Magda llegó a la Ciudad de México un poco con el ánimo de participar en la caminata mexica. Todavía pasamos horas llegando a acuerdos en unos puntos, discutiendo de otros. Cuando todo apuntaba a que el curso se realizaría, algo en ella se resistía y daba marcha atrás.
Finalmente no llegó a la cita que tenía para la caminata azteca
En cambio su buen corazón –al que agradezco infinitamente- y su férrea voluntad hicieron posible un curso de fin de semana en el pueblo de Rupatitlán, Estado de México, en una cabaña que daba casi al pie de los volcanes y en el espíritu mismo de la naturaleza, con una extraordinaria armonía y cordialidad entre los todos los participantes y con la gracia de Usui sensei que, en su potestad y en su herencia, hizo posible la iniciación de los dieciocho primeros maestros Reiki Usui mexicanos. Como dato estadístico comentaré que el primero de ellos fue el ahora maestro Aurelio Cano, quien, luego de recibir en aquella ceremonia los milenarios símbolos, salió con los ojos anegados en lágrimas y una concentración que eran un reflejo del compromiso que demostraría más adelante. Otro detalle que no quiero dejar de señalar es que el también respetado maestro Reiki Edmar Salinas descubrió la formación de una enorme nube en forma de águila –perfectamente formada-, circunstancia que despertó particular interés en el grupo tanto porque parecía posada encima de la casa donde trabajamos Reiki, como su forma perfecta y por el hecho que en esa conformación, duró poco más de quince minutos, a esta señal, el maestro Carlos Covanera expresó: "...es la fuerza reiki, ya nada puede detener esto". Nuevamente –aún haya sido esta una circunstancia aleatoria- se hacía presente un símbolo de nuestra nación. Esta serie de particularidades varias que de manera sincrónica relacionaban al Reiki con mi cultura ancestral me motivaron, desde entonces, a estudiar periódicamente la fenomenología energética mexica, lo que inevitablemente me llevó a la extraordinaria civilización tolteca y al neo nahualismo. Descubrí una notable simetría entre el Reiki japonés y las tradiciones curativas indígenas. Podría decir que convergen en el fondo, sin embargo existen las diferencias de forma naturales. He aquí la lista de los 18 discípulos que recibieron su respectivo diploma que los acreditaba como maestros y maestras Reiki, primera generación en México, en aquel memorable dos de octubre del año de 1994:
- Susana Pulido Paniagua.
- Aurelio Cano Atrián.
- Carlos Covanera Talavera.
- Edmar Salinas Callejas.
- Imelda Pulido Paniagua.
- Yolanda Castillejos Escobar.
- Flora López de Heredia.
- María Elena González Calderón.
- Leticia Ramírez de Román.
- Ana Beatriz Solano Díaz de Sandi.
- Mario Pacheco Plascencia.
- Evelyn Antuñano González.
- José Antonio Espinosa de los Monteros.
- Alma L. de H. de Yabra.
- José Marcos Chavarín González.
- Cecilia García Meza.
- Jesús Santos Galván Pello.
- F. Fernando Ruiz-Torres.
La generalogía del Sensei Francisco Fernando Ruiz-Torres lo coloca a 7 generaciones del fundador del Reiki, Sensei Mikao Usui, a 5 de Hawayo Takata quien introdujo el sistema al mundo occidental y a 4 de Barbara Weber Ray fundadora del Radiance Reiki.
La maestra Magda Nuñez
Magda, Fernando y Susana Pulido
Aurelio Cano da terapia
Edmar Salinas Carlos Covanera
Los primeros maestros reiki mexicanos (1994)
El tiempo transcurrido desde entonces demostró que mi intuición así como las potestades invisibles, me habían llevado por el camino correcto. Si bien es cierto que algunos que se ordenaron como maestros practican esporádicamente sin el verdadero compromiso que exige esta Vía, también es cierto que la gran mayoría son destacados terapeutas y comprometidos maestros que en mucho han ayudado, cuando no han sido pieza fundamental para que el Reiki, en México, haya alcanzado los niveles y la difusión que ahora lo sostienen. Gracias a este movimiento pionero, discreto y poderoso se abrió una nueva manera de entender Reiki; su estudio se pudo hacer más accesible a la mayoría de la gente al reducir sensiblemente las cuotas en los cursos lo que generó –amén de una reordenación para mesurar significativamente la elevada suma por obtener el diploma de master en México que repercutió positivamente en varios países- una posibilidad para su mejor entendimiento y difusión además de haber abierto los portones de nuestro país a las varias corrientes Reiki de las diversas tradiciones. Los discípulos que han sido encaminados en este sendero sagrado por estos primeros maestros pueden contarse por miles en todo el país y algunos en el extranjero. La ayuda prodigada que consta en testimonios es vasta y conmovedora. En verdad que el esfuerzo no fue en vano.
Los discípulos que han sido encaminados en este sendero sagrado por estos primeros maestros pueden contarse por miles en todo el país y algunos en el extranjero. La ayuda prodigada que consta en testimonios es vasta y conmovedora. En verdad que el esfuerzo no fue en vano.
Ahora sólo me queda esperar una fraternidad Reiki
Es mi deseo que todas las corrientes de Reiki, mano con mano, trabajen para un mejor destino del planeta así como una esperada convivencia armoniosa, humana, justa y amorosa entre las escuelas hermanas: no existe una escuela Reiki mejor que otra, es como las religiones, surgen de acuerdo a la personalidad del fundador y los devotos se acercan para hallar consuelo en sus particulares necesidades interiores. Es mi mejor intención que esta nueva contribución de dar savia indígena a Reiki cumpla el objetivo fundamental que es fortalecer la disciplina en su sentido universalista, brindar alternativa de alivio y mayor servicio.
Nuevas propuestas
A partir de este trabajo es inevitable que aparezcan en México o en otros países nuevas modalidades de Reiki con raíz indígena (chamánico, mágico, nagual, tradicional) y aún que sirva de fuente de inspiración para un Reiki Maya, un Reiki Azteca, un Reiki Zapoteco o de alguna de las múltiples etnias de que se compone este abanico multicultural llamado México:
Mexica/ Maya/ Zapoteco/ Mixteco/ Otomí/ Totonaca/ Tzotzil/ Tzeltal/ Mazahua/ Mazateco/ Huasteco/ Chol/ Purépecha/ Chinanteco/ Mixe/ Tlapasnek/ Rarámuri/ Mayo/ Zoque/ Chontal/ Popoluca/ Chatino/ Amuzgo/ Tojolabal/ Huichol/ Tepehuano/ Triqui/ Popoloca/ Mame/ Cora/ Yaki/ Cuicateco/ Huave/ Tepehua/ Kanjobal/ Pame/ Chole/ Mexicanero/ Mochó/ Nahua/ Tlapaneco, Chichimeca/ Matlatzinca/ wixárika/ Guarijío/ Chuj/ Chocho/ Tacuate/ Ocuilteco/ Pima/ Jacalteco/ Kekchí/ Lacandón/ Ixcateco/ Seri/ Motocintleco/ Quiché/ Kakchiquel/ Chamula/ Paipai/ Pápago/ Cucapá/ Kumiai/ Kikapú/ Cochimí/ Ixil/ Kiliwa/ Aguacateco/ Solteco/ Papabuco/ Ópata.
O, un poco más allá, de otras comunidades indígenas de nuestro continente. Su nacimiento será de bienvenida y beneplácito para esta forma contemporánea de entender la armonía y la sanación.
Rindo agradecimiento
A María, mi madre, cuya cuna hidalguense Tolteca-Otomí ha sido fuente de inagotable enseñanza de acuerdo a las tradiciones. A mis antepasados mexica, linaje directo por parte de Francisco, mi padre. A mis parientes curanderos. A la abuela chamana de la tradición tolteca Atl yolotzin y al abuelo Antonio, guardianes de Tonantzin, por su heredad compartida. A Doña Mary Solano por su recorrido en la siembra del maíz. A Susana Pulido por su osadía en el pedir. A toda la primera generación de maestros Reiki mexicanos cuyo esfuerzo callado ha venido aportando (a través de ellos y de sus discípulos) una importante energía Reiki que ha permitido a nuestro país la apertura dimensional del Sexto Sol que ya construyen con la luz dharma. A la maestra Magda Nuñez por su entrega amorosa y desinteresada y su invaluable aportación al Reiki en México cuyas repercusiones se extienden más allá de estas fronteras. A Crystal Pomeroy –mi esposa- por su interés y respeto en el conocimiento indígena y cuya influencia metafísica me animó a complementar este trabajo con decretos. A las aportaciones indispensables de J.L. Xólotl, nahuatlato y andador de la Vía del Guerrero, mismos que enriquecieron de manera importante esta disciplina con el conocimiento ancestral. A Ruth América por su invaluable apoyo con sugerencias de textos indispensables y música indígena. A Coyohuacan (Coyoacán) sitio sagrado fundado por los toltecas (X-XII dC), lugar que me vio nacer el año mahtlactli calli, de la veintena quecholli del día nahui cipactli. A Teotzin, el Reiki Tolteca.
Junto las manos y hago una profunda reverencia a Ometéotl.
DIPLOMA DE TEOTZIN REIKI TOLTECA

Contacto asesores:
Lic. Humberto E. Ruiz Torres.
José Luis Xolotl.
CURSOS DE TEOTZIN
REIKI TOLTECA
CONSTA DE CUATRO NIVELES.
Manejo de símbolos sagrados, técnicas para sanarte a ti y a otros, equilibrio energético, meditación Reiki Tolteca, Reiki y centros energéticos prehispánicos, Reiki Tolteca y musicoterapia transpersonal, el correcto desarrollo del rostro y corazón, sanación Reiki Tolteca a distancia.
Con el diploma de maestro(a) Reiki Tolteca estarás capacitado(a) para dar cursos y seminarios a nivel internacional.
Cursos de los cuatro niveles de TEOTZIN, REIKI TOLTECA. Informes e incripciones: reikitolteca@axtel.net y al teléfono (55) 5339 5245. México, D.F.
Reiki Tolteca es energía positiva que se envía a distancia (aunque también en terapia de contacto) y tiene la potestad de sanar asuntos de salud, de generar prosperidad y abundancia, de restablecer relaciones familiares y amorosas. Un voluntariado del Ministerio Reiki Tolteca trabaja para ti, para la paz mundial, para la armonía ecológica del mundo, para la estabilidad del país, todos los días, con la fe y la conciencia que la transformación para bien es posible por medio del amor y de la luz.
Reiki Tolteca es un camino espiritual que no se contrapone a tu religión o a tus creencias, la energía Reiki es la que algunos llaman Espíritu Santo, Energía Divina, Energí
